CAPITULO 1
18 de Febrero de 2013
Luego de mucho hablarlo en la familia, de cada uno exponer
su punto de vista y de los enojos propios de (principalmente) Luciana, hoy
iríamos a cenar (luego de no vernos por 10 años) a la cada de los Chaves.
Hace un tiempo y luego de ser descubierta, mi madre confesó
que por Facebook, había reencontrado a Alejandra, con quien se estaban hablando
y entablando conversaciones sobre sus vidas y que cosas habían pasado a través
del tiempo; decidiendo luego de un tiempo razonable reencontrarse las familias
para poder así compartir el crecimiento y aclarar los temas del pasado que sea
necesarios.
Por mi parte, tenía una mezcla de emociones, por un lado
estaba feliz, porque iba a reencontrarme con esa familia que tan bien me hizo
en mi pasado, la que me llenaba el alma y hasta podía decirse que era mi
familia, a su vez, estaba triste, porque sentía que estaba fallando a mis
abuelos, quienes eran los que “habían tenido el problema” que nos terminó
distanciando, aunque mi madre me haya aclarado que ellos tenían en claro que no
era así. Aunque lo que más me movilizaba era reencontrarme con ella, con mi
primer amor oculto, dado que nadie de nuestras familias sabía lo que había
pasado hace 10 años con ella, cuando casualmente teníamos 10 años, nosotros nos
dimos nuestro primer beso, nos juramos amor eterno, éramos dos pendejos, pero
ella siempre estuvo presente en mi interior y quiero creer que ella tampoco se
olvidó de mi.
Finalmente y luego de llegar a su casa, una extraña
sensación se produjo en mi, no podía creer volver a ese lugar, a esa casa que
me vio crecer, a esa esquina que vio como me divertía, a ese árbol que tantas
veces maldije por dejarme caer y quebrar mi hueso del brazo (aunque luego se lo
agradecí dado que ella era la que me cuidaba y nunca se separaba de mi).
Mi padre fue el encargado de tocar la puerta, yo tenía a mi
hermana Luciana abrazada a la cintura y ella sujeta a mi pecho, dado que hacía
mucho frío y ambos con tal de contradecir a mamá, decidimos salir muy poco
abrigados. Cuando la puerta se abrió, yo estaba de espaldas a ella, pero al
sentir el ruido y sin dejar de sujetar a mi hermana, miré al causante de mi
acción, Miguel (tan juvenil y muy parecido a lo que recordaba) era quien
mantenía la mano en el picaporte y nos miraba con una sonrisa que creo nunca he
visto una tan grande.
Mis padres fueron los encargados de entrar primero y luego
de un largo abrazo con el padre de la otra familia, ingresaron a la casa,
cuando Miguel nos vio dijo
Miguel: Que grande que están, no puedo creer que sean
ustedes los que corrían de un lado para el otro en las fiestas o cuando le
escondían las cosas a Delfina, pasen, pasen.
Las primeras en entar y saludar, fueron mis hermanas Sonia y
Carlina, las cuales saludaron muy afectuosamente y luego siguieron el camino
que habían tomado mis padres con anterioridad. Luego el encargado fue Fede,
quien aunque no lo digiera, se sentía especialmente movilizado por este
reencuentro teniendo en cuanta que era el ahijado de Miguel y para él menor un
ejemplo a seguir, luego de un largo y afectuoso abrazo, también siguió los
rastros de mi familia para ingresar al hogar, el cual no recordaba dado que la
última vez que vinimos, el solo tenía 6 años.
Finalmente llegó nuestro turno, verdaderamente con Lu,
fuimos los que más nos oponíamos a este reencuentro, no porque no queramos
volver a verlos, porque eso sería una mentira, pero si por el hecho de que en
un pasado fuimos los que más habíamos sufrido ese distanciamiento, y no
podíamos creer que de un día para el otro, toda nuestra familia se haya
olvidado que era lo que había pasado. Nos separamos con Lu, nos miramos y
decidimos juntos saludar a Miguel, quien nos esperaba con los brazos abiertos y
una sonrisa que nos hacía dar cuenta que todo tenía solución y que ellos ya
habían olvidado todo lo vivido. A diferencia de nuestra familia, al separarnos
del abrazo de Miguel, con Lu decidimos ir al kiosco a comprar las famosas
gomitas que tan fanática era mi hermana, por lo que al decirle a Miguel, el
mismo decidió darnos las llaves de su casa para que al llegar entremos
directamente.
Luego de encontrar un kiosco abierto, lo cual fue una
travesía, regresamos a la casa de los anfitriones (luego de media hora), aunque
para evitar el reto, compramos cosas para todos los menores. Al ingresar a la
casa, íbamos abrazados, pero mi mundo se paró cuando de repente (y
ocasionándome un susto), aparece Paula, la cual estaba aún más hermosa de que
última vez que la vi. Ella cuando se percató de nuestra presencia, nos dijo…..
Hola, acá les dejo el primer capítulo de la nove! Gracias a todas las que comentaron y espero que haya más comentarios. Estuve viendo el contador de visitas y más de 300 hay, inexplicable, no puedo creer que hayan entrado y se los agradezco. Espero no defraudarlas con el desarrollo de la nove. Toda crítica es bienvenida. Espero poder subir el Lunes, igual no prometo nada, pero entre Lunes y Martes espero poder cumplir.
Beso grande y saben que pueden comentar tanto acá como en mi TW que es @AmorPauliter2
Feliz día del amigo para todos!
Vero
Me encantó!!!!!!!!!!! Espero el cap del lunes
ResponderBorrarsuper lindo el capitulo subi mas
ResponderBorrarMe encanta la idea de la nove!!!!! subi mas...
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