sábado, 20 de julio de 2013

CAPITULO 1




18 de Febrero de 2013

Luego de mucho hablarlo en la familia, de cada uno exponer su punto de vista y de los enojos propios de (principalmente) Luciana, hoy iríamos a cenar (luego de no vernos por 10 años) a la cada de los Chaves.
Hace un tiempo y luego de ser descubierta, mi madre confesó que por Facebook, había reencontrado a Alejandra, con quien se estaban hablando y entablando conversaciones sobre sus vidas y que cosas habían pasado a través del tiempo; decidiendo luego de un tiempo razonable reencontrarse las familias para poder así compartir el crecimiento y aclarar los temas del pasado que sea necesarios.

Por mi parte, tenía una mezcla de emociones, por un lado estaba feliz, porque iba a reencontrarme con esa familia que tan bien me hizo en mi pasado, la que me llenaba el alma y hasta podía decirse que era mi familia, a su vez, estaba triste, porque sentía que estaba fallando a mis abuelos, quienes eran los que “habían tenido el problema” que nos terminó distanciando, aunque mi madre me haya aclarado que ellos tenían en claro que no era así. Aunque lo que más me movilizaba era reencontrarme con ella, con mi primer amor oculto, dado que nadie de nuestras familias sabía lo que había pasado hace 10 años con ella, cuando casualmente teníamos 10 años, nosotros nos dimos nuestro primer beso, nos juramos amor eterno, éramos dos pendejos, pero ella siempre estuvo presente en mi interior y quiero creer que ella tampoco se olvidó de mi.

Finalmente y luego de llegar a su casa, una extraña sensación se produjo en mi, no podía creer volver a ese lugar, a esa casa que me vio crecer, a esa esquina que vio como me divertía, a ese árbol que tantas veces maldije por dejarme caer y quebrar mi hueso del brazo (aunque luego se lo agradecí dado que ella era la que me cuidaba y nunca se separaba de mi).

Mi padre fue el encargado de tocar la puerta, yo tenía a mi hermana Luciana abrazada a la cintura y ella sujeta a mi pecho, dado que hacía mucho frío y ambos con tal de contradecir a mamá, decidimos salir muy poco abrigados. Cuando la puerta se abrió, yo estaba de espaldas a ella, pero al sentir el ruido y sin dejar de sujetar a mi hermana, miré al causante de mi acción, Miguel (tan juvenil y muy parecido a lo que recordaba) era quien mantenía la mano en el picaporte y nos miraba con una sonrisa que creo nunca he visto una tan grande.

Mis padres fueron los encargados de entrar primero y luego de un largo abrazo con el padre de la otra familia, ingresaron a la casa, cuando Miguel nos vio dijo


Miguel: Que grande que están, no puedo creer que sean ustedes los que corrían de un lado para el otro en las fiestas o cuando le escondían las cosas a Delfina, pasen, pasen.


Las primeras en entar y saludar, fueron mis hermanas Sonia y Carlina, las cuales saludaron muy afectuosamente y luego siguieron el camino que habían tomado mis padres con anterioridad. Luego el encargado fue Fede, quien aunque no lo digiera, se sentía especialmente movilizado por este reencuentro teniendo en cuanta que era el ahijado de Miguel y para él menor un ejemplo a seguir, luego de un largo y afectuoso abrazo, también siguió los rastros de mi familia para ingresar al hogar, el cual no recordaba dado que la última vez que vinimos, el solo tenía 6 años.

Finalmente llegó nuestro turno, verdaderamente con Lu, fuimos los que más nos oponíamos a este reencuentro, no porque no queramos volver a verlos, porque eso sería una mentira, pero si por el hecho de que en un pasado fuimos los que más habíamos sufrido ese distanciamiento, y no podíamos creer que de un día para el otro, toda nuestra familia se haya olvidado que era lo que había pasado. Nos separamos con Lu, nos miramos y decidimos juntos saludar a Miguel, quien nos esperaba con los brazos abiertos y una sonrisa que nos hacía dar cuenta que todo tenía solución y que ellos ya habían olvidado todo lo vivido. A diferencia de nuestra familia, al separarnos del abrazo de Miguel, con Lu decidimos ir al kiosco a comprar las famosas gomitas que tan fanática era mi hermana, por lo que al decirle a Miguel, el mismo decidió darnos las llaves de su casa para que al llegar entremos directamente.


Luego de encontrar un kiosco abierto, lo cual fue una travesía, regresamos a la casa de los anfitriones (luego de media hora), aunque para evitar el reto, compramos cosas para todos los menores. Al ingresar a la casa, íbamos abrazados, pero mi mundo se paró cuando de repente (y ocasionándome un susto), aparece Paula, la cual estaba aún más hermosa de que última vez que la vi. Ella cuando se percató de nuestra presencia, nos dijo…..







Hola, acá les dejo el primer capítulo de la nove! Gracias a todas las que comentaron y espero que haya más comentarios. Estuve viendo el contador de visitas y más de 300 hay, inexplicable, no puedo creer que hayan entrado y se los agradezco. Espero no defraudarlas con el desarrollo de la nove. Toda crítica es bienvenida. Espero poder subir el Lunes, igual no prometo nada, pero entre Lunes y Martes espero poder cumplir. 
Beso grande y saben que pueden comentar tanto acá como en mi TW que es @AmorPauliter2
Feliz día del amigo para todos!
Vero

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