lunes, 12 de agosto de 2013

CAPÍTULO 20


Alejandra: Como no nos vamos a dar cuenta?

Paula: Yo puedo explicarlo, fue sin querer

Pedro: Es responsabilidad de los dos

Miguel: Si, ya creo que es responsabilidad de los dos, como se les ocurre dejar solo a Gonzalo cuando saben que tiene un ojo tapado, y por eso se resbaló y cuando callo se rompió la estatua


Pedro y Paula se miraron sin poder creer la historia, ellos habían sido (o en realidad sus amigos) los que habían roto la estatua, pero fue Gonza quien se había hecho responsable del accidente.


Paula: Perdon pa, es que necesitábamos ir a buscar algo a la casa de Hernan por una bibliografía

Miguel: Esta bien, por esta pasa, pero que sea la última vez, tu abuelo está puteando por la estatua.

Pedro: Miguel, si no lo toma como una ofensa, me ofrezco a buscar una estatua que sea lo más similar posible para que el abuelo no se haga tanta mala sangre

Alejandra: Gracias Pedro, sos un sol


Una vez finalizada la charla y luego de pedirle al matrimonio el permiso de llevarse a Paula quien era la que conocía la estatua y poder así encontrar la réplica, partieron para el auto. Luego de alcanzar a los chicos (que durante todo el período de la charla en la casa de Pau habían permanecido en el auto), se fueron a la costanera, donde al estacionar, Paula se le sienta arriba a Pedro y le dice


Paula: No íbamos a buscar la estatua?

Pedro: A ver, déjame ver, creo que hoy con mis amigos compramos una parecida


Claro, los chicos ya la habían comprado antes de encontrarse con Alejandra y Miguel, asíque todo lo que se refería a la salida con Paula era solo una excusa para pasar un rato mas con ella.


Pedro: Viste que novio genio que tenés?

Paula: Para, para, para, para, vos nunca me dijiste de ser tu novia

Pedro: Ya te llega la propuesta formal en cualquier momento y muero por ver tu cara

Paula: Hay que ver si te digo que si

Pedro: Soy irresistible como para que me digas que no

Paula: Si vos lo decís

Pedro: Queres que te lo demuestre?

Paula: Podrías


Y así fue como le dieron paso a un hermoso beso. Beso del que no podían, querían ni iban a separarse. Cada vez que se besaban, descubrían algo nuevo del otro, como si con el solo hecho de besarse superan lo que el otro siente, piensa, quiere, como si fueran dos cuerpos que fueron separados, pero en realidad es uno solo.

Pasado un largo rato, se fueron separando (como ya era costumbre entre ellos) con pequeños besos o picos. Al darse cuenta que más de una hora había pasado, decidieron (tras las quejas de Paula) volver. Durante todo el viaje, Paula se encargó de demostrarle que de verdad no era una buena elección la que había tomado él de volver. Le iba acariciando el pelo y la nuca, y hasta le daba pequeños y tiernos besos en el cuello y en la oreja. En uno de los semáforos que sabían que tenía fama de demorar, Pedro la agarró de la cintura, la acercó a él y le dio ALTO beso, de esos que decís Guau, que te deja sin aliento, que no sabes como puede ser capaz de dejarte tan tonta.

Al llegar a la casa de Paula, ambos bajaron (no sin antes besarse por última vez). Al entrar y mostrarle al abuelo de Pau la estatua, él quedó encantado con la dedicación de su nieta y de Pedro en buscar una sustituta a la ya inexistente escultura.




Unos días después…






Holis! Como andan? Yo acá dejándoles un nuevo capítulo! Y por primera vez sin intriga! Hay que festejar! (aunque me había olvidado que lo había dejado así, porque hoy estoy en mala y las quería hacer sufrir, jajaja)
Bueno, gracias por los comentarios. Por favor a los que lo hacen y a los que no, nuevamente les pido que dejen su comentario, sugerencia, lo que sea, puede ser acá (con nombre o anónimamente) o en @AmorPauliter2
Beso grande
Vero

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