sábado, 17 de agosto de 2013

CAPÍTULO 24


Así fue cuando Pedro empezó su relato, narrando todas y cada una de las palabras dichas en la habitación superior de los Chaves. Una vez terminado su relato Paula lo mira y comienza a reír


Paula: O sea que a partir de este momento me tiene que cuidar el amor de mi vide de el amor de mi vida?

Pedro: Jajaja, te amo

Paula: Yo más (Beso)

Pedro: El sábado (estaban a miércoles) te invito a un lugar

Paula: Es una cita?

Pedro: Es una cita, asique si podes ponete más linda de lo que sos.

Paula: Hay un problema

Pedro: Cual?

Paula: Mi papá

Pedro: Olvidate, yo lo arreglo

Paula: (mimosa y provocativamente) Y como piensa arreglarlo señor Alfonso?

Pedro: Te olvidas que tu papá confia en mi? Le digo que vamos a bailar con los chicos y que yo te pasé a buscar para poder, desde el minuto cero, estar atrás de su nenita

Paula: Sos un genio amor (beso tierno)

Pedro: Lo se, lo se (agrandándose)

Paula: Ves, cuando sacas ese Pedro sobrador y agrandado ya no me gustas!

Pedro: No te resistís a mi chiquita

Paula: Querés ver como si?

Pedro: No te resistís a mis encantos, no podes estar más de tres minutos sin que mis labios y los tuyos estén juntos


Paula, se bajó de las piernas de Pedro, pero quedó entre las mismas, apoyando su espalda en el pecho de él y mirando los dos hacia el mismo lado.

Paula sabía que no podía aguantar a tenerlo cerca y solo para ella y no besarlo, por lo que prefirió ni siquiera mirarlo, pero no contaba con que Pedro la iba a hacer sufrir…

Pedro, al ver lo que Paula hacía para no tentarse, comenzó besando suave y dedicadamente el cuello de su amada, se susurraba cuanto la amaba suave en su oído, le acariciaba el brazo. Hasta que le mordió MUY suavemente el lóbulo de la oreja, momento en el que Paula perdió toda resistencia y se dio vuelta para darle uno de los mejores besos que podían existir.

Toda su expectativa del esperar, del ser resistente, se calló, sabía que Pedro la conocía y que sabía cual era su punto débil.

Se besaron y mimaron largo rato, tal es así que anocheció. Ese fue el puntapié de que debían volver. Al estar en la esquina de la casa de Paula, Pedro estaciona y besa tiernamente a Paula y ambos se dicen cuanto se aman.

Así fueron pasando los días bastante rutinarios, iban a la facultad, a la casa de Paula para estudiar, releer apuntes o simplemente almorzar, y a la tarde noche se separaban. Todavía nadie sabía de su amor, por lo que lo ocultaban. Pasaban gran parte del día juntos lo que les permitía en los espacios donde se encontraban solos demostrarse su amor.

Al fin había llegado el sábado, a las 22 horas, Pedro debía pasar a buscar a Paula.

Llegado el horario, el muchacho se encontraba en la puerta de la casa de Paula, quien al abrir dejó pasar a Pedro para que salude a toda la familia y así poder irse ambos. Para los padres de ambos, iban a un boliche por una fiesta de la facultad, pero ellos sabían que esa noche iban a terner una de las pocas cenas o salidas formales de pareja.


Paula: A donde vamos amor?

Pedro: Ya me parecía raro, ya hicimos una cuadra y no preguntaste

Paula: (pegándole suavemente dado que estaba manejando) PEDRO!

Pedro: Amor, sabes que no te voy a decir, es más pone la música que quieras escuchar y ponete el pañuelo 
que esta en la guantera en los ojos

Paula: Pero…

Pedro: Pero nada, dale amor, hacelo por mi



Bufando, Paula lo hizo. Ya hacía más de cuatro horas para ella, pero verdaderamente había pasado media hora desde que habían salido. Cuando estacionaron, Pedro la ayudó a bajar a Paula, le sacó el pañuelo y no podía creer que estaba en…




Hola! Como andan? Bueno, yo acá subiendo.. El segundo capítulo del día que había prometido, va a la noche!
Gracias a todos los que comenten a a los que no lo hacen, los invito a hacerlo acá (con nombre o anónimo) o en @AmorPauliter2
Beso grande
Vero

1 comentario:

  1. Decime que vas a subir el próximo hoy please!!!! Quiero leer la noche romántica que van a vivir jaja

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