Capítulo 47
El timbre de su casa sonó,
sabía que el momento había llegado. Pedro escuchó como su madre abrió la puerta
de entrada de su casa y como iba saludando a todos los miembros de la familia.
Tras un raro en el que reflexionó
y pensó bien que y como iba a decir, decidió mandarle un WhatsApp a Luciana,
para así pedirle que se dirigiera a su dormitorio.
Luciana: Que necesitas
hermanito (entrando al cuarto)
Pedro: Nose que te va a
resultar esto que te voy a decir, pero necesito que le digas a Paula que suba
Luciana: No, para que la
maltrates no (seria)
Pedro: No, nada que ver Lu.
Luciana: Entonces (sin
entender)
Pedro: En este tiempo, estuve
hablando con el psicólogo y me hizo dar cuenta que la forma que estoy teniendo
de relacionarme con Paula no es la correcta, por lo que le quiero pedir perdón
y a su vez tratar de volver a generar ese vínculo de amistad que teníamos
Luciana: Y de novios? (dándose
cuanta de lo que había dicho se quería morir, pero a su vez también estaba ansiosa
por obtener una respuesta)
Pedro: Nada que ver Luciana
(enojado) que yo quiera entablar un vínculo con ella no significa nada más que
eso
Luciana: Bueno, pero el
pasado los condena
Pedro: Si, y lo que pasó
después de lo que vos decís también
Luciana: Esta bien. Pero no
me podes decir que no te pasa NADA con Paula
Pedro: Te vas y la llamas
(claro está que no tenía intenciones de contestar esa pregunta)
Un rato después, para el
reloj y el mundo solo 10 minutos, para Pedro, una eternidad fue lo que demoró
Luciana en decirle a Paula que suba dado
que Pedro quería hablar con ella.
Al principio Paula no quería
ir, dado que pensaba que podía lastimarla con cosas que decía Pedro, pero al
ver que Luciana le dijo más de tres veces que no iba a ser así, decidió ir al
encuentro de quien todavía sigue siendo (y será por siempre) el amor de su
vida.
Paula trató de detener el
tiempo en cada escalón que subía. Sentía que tenía a dos Paulas en sus hombros.
Una le remarcaba todo lo bueno que había vivido con Pedro, mientras que la otra
no se olvidaba de recordarle todo el sufrimiento y lo que había vivido
negativamente con el muchacho.
Tras escuchar a ambas, decidió
subir los últimos escalones corriendo, dado que se daba cuenta que eran más
momentos felices que tristes.
Al llegar a la puarta de la
habitación de Pedro, tomó aire y decidió tocar la puerta.
Pedro: Pase
Paula: (asomando la cabeza)
Permiso
Pedro: (sonriendo) si, pasa
Paula: Me dijo Lu que me
llamabas
Pedro: Así es
Paula: Bueno, decime
Pedro: No querés sentarte
(viendo que ella se había quedado apoyada en la puarta cerrada del lado de
adentro)
Paula: Bueno, permiso (y se
sentó en los pies de la cama de Pedro)
Pedro: Bueno, en primer
lugar, quiero pedirte perdón. Según estuve escuchando y hablando con todos,
ambas familias habían retomado las relaciones en este último año, y aunque no
recuerde, me contaron y vi fotos de que nos estábamos llevando bien
Paula: Y así es
Pedro: Bueno, entonces
repito, perdón
Paula: No tengo nada que
perdonarte. No fuiste el culpable de lo que te pasó. Y aunque en un principio
me costó entenderlo, pude descubrir cuanto sufriste lo que pasó con tus abuelos
y créeme que ellos eran como mis abuelos paternos que nunca tuve.
Pedro: Se que tenías una
relación especial con ellos, pero no pensé que tanto
Paula: Sabés que no tuve la oportunidad
de conocer a mis abuelos paternos, y en cierto lugar, ellos ocuparon ese
espacio en mi vida. Yo también sufrí mucho lo que pasó.
Pedro: Perdóname, no sabía
que había sido así.
Paula: Esta todo bien. Amigos?
Pedro: Amigos
Ambos se abrazaron y se
quedaron hablando como dos amigos lo hacen. Hasta que sin saberlo, Pedro dio en
un lugar que lo involucraba.
Pedro: Te puedo hacer una
pregunta Pau? (ahora estaba el acostado en la cama-por su rodilla- y Paula sentada
en la silla de la PC)
Paula: Si, claro
Pedro: Porque te fuiste estos
días a la costa?
Paula: (sorprendida por la
pregunta y sin saber que contestar, claro está que se fue por él, pero eso
Pedro sí debía recordar solo) Ehh
Pedro: Dale Pau, somos amigos
o no?
Paula: Si, pero
Pedro: No me digas nada, un
chico
Paula: (mirando el suelo) Si
Pedro: Que te hizo?
Paula: No importa, podemos no
hablar de esto?
Pedro: Lo veo y te juro que
lo mato
Paula: Pedro, por favor
Pedro: Esta bien, pero sabé
que aunque este así de la pierna si lo veo lo mato.
Paula: Gracias
Y así siguieron hablando de
diferentes temas, la facultad, la pierna de Pedro, cuando sería la operación.
Varios
temas fueron tratados hasta que Horacio fue el encargado de gritar “Está el
asado” y todos salieron corriendo hacia el quincho.
Claro está que Pedro no podía
correr, y hasta debía aún ponerse la rodillera.
Tras varias discusiones entre
risas, dado que Paula quería ayudar a Pedro a ponerse la rodillera y el le decía
que valla, que ahora llamaba a su mamá, la rubia logró ponerle la rodillera y
ayudarlo a bajar.
Cuando todos los vieron
juntos, se quedaron asombrados, dado que no sabían que iban a hablar ni nada
por el estilo.
Horacio: Que liunda sorpresa
verlos juntos (sonriendo)
Pedro: Y si, tenía que
disculparme
Luciana: Me alegro que
recapacitaras hermanito
Fede y Gonza: Que pollerudo
que sos, seguro te lo dijo ella (por Luciana)
Pedro: No, posta que ir al
psicólogo me está ayudadno a darme cuanta de muchas cosas y a recordar otras
Ana y Alejandra: (sonriendo) No
me digas que recordaste? (haciendo alusión a su relación con Paula)
Pedro: Que tenía que
recordar?
Fue en ese momento que todos
miraron mal a las madres de las familias, pero Pedro no se quedó ahí
Pedro:…
Hola a todos! Acá les dejo un nuevo capítulo de la nove! Espero que les guste!
Perdón por no estar subiendo, pero la facu me está consumiendo. Espero y creo que en una semana esto termina! Por lo pronto, les digo que mañana subo y que el finde me voy, asique imposible subir!
Por favor comenten acá con nombre o anónimos o en @AmorPauliter2
Beso grande
Vero
Qué lindo cap!!!! Seguro se vuelve a enamorar de Pau
ResponderBorrarooo que indague asi recuerda q pau es la novia
ResponderBorraraiii esta vez más cerca de pauu!! :D
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