jueves, 19 de septiembre de 2013

Capítulo 47


El timbre de su casa sonó, sabía que el momento había llegado. Pedro escuchó como su madre abrió la puerta de entrada de su casa y como iba saludando a todos los miembros de la familia.

Tras un raro en el que reflexionó y pensó bien que y como iba a decir, decidió mandarle un WhatsApp a Luciana, para así pedirle que se dirigiera a su dormitorio.



Luciana: Que necesitas hermanito (entrando al cuarto)

Pedro: Nose que te va a resultar esto que te voy a decir, pero necesito que le digas a Paula que suba

Luciana: No, para que la maltrates no (seria)

Pedro: No, nada que ver Lu.

Luciana: Entonces (sin entender)

Pedro: En este tiempo, estuve hablando con el psicólogo y me hizo dar cuenta que la forma que estoy teniendo de relacionarme con Paula no es la correcta, por lo que le quiero pedir perdón y a su vez tratar de volver a generar ese vínculo de amistad que teníamos

Luciana: Y de novios? (dándose cuanta de lo que había dicho se quería morir, pero a su vez también estaba ansiosa por obtener una respuesta)

Pedro: Nada que ver Luciana (enojado) que yo quiera entablar un vínculo con ella no significa nada más que eso

Luciana: Bueno, pero el pasado los condena

Pedro: Si, y lo que pasó después de lo que vos decís también

Luciana: Esta bien. Pero no me podes decir que no te pasa NADA con Paula

Pedro: Te vas y la llamas (claro está que no tenía intenciones de contestar esa pregunta)



Un rato después, para el reloj y el mundo solo 10 minutos, para Pedro, una eternidad fue lo que demoró Luciana en decirle a Paula que suba  dado que Pedro quería hablar con ella.

Al principio Paula no quería ir, dado que pensaba que podía lastimarla con cosas que decía Pedro, pero al ver que Luciana le dijo más de tres veces que no iba a ser así, decidió ir al encuentro de quien todavía sigue siendo (y será por siempre) el amor de su vida.


Paula trató de detener el tiempo en cada escalón que subía. Sentía que tenía a dos Paulas en sus hombros. Una le remarcaba todo lo bueno que había vivido con Pedro, mientras que la otra no se olvidaba de recordarle todo el sufrimiento y lo que había vivido negativamente con el muchacho.

Tras escuchar a ambas, decidió subir los últimos escalones corriendo, dado que se daba cuenta que eran más momentos felices que tristes.

Al llegar a la puarta de la habitación de Pedro, tomó aire y decidió tocar la puerta.



Pedro: Pase

Paula: (asomando la cabeza) Permiso

Pedro: (sonriendo) si, pasa

Paula: Me dijo Lu que me llamabas

Pedro: Así es

Paula: Bueno, decime

Pedro: No querés sentarte (viendo que ella se había quedado apoyada en la puarta cerrada del lado de adentro)

Paula: Bueno, permiso (y se sentó en los pies de la cama de Pedro)

Pedro: Bueno, en primer lugar, quiero pedirte perdón. Según estuve escuchando y hablando con todos, ambas familias habían retomado las relaciones en este último año, y aunque no recuerde, me contaron y vi fotos de que nos estábamos llevando bien

Paula: Y así es

Pedro: Bueno, entonces repito, perdón

Paula: No tengo nada que perdonarte. No fuiste el culpable de lo que te pasó. Y aunque en un principio me costó entenderlo, pude descubrir cuanto sufriste lo que pasó con tus abuelos y créeme que ellos eran como mis abuelos paternos que nunca tuve.

Pedro: Se que tenías una relación especial con ellos, pero no pensé que tanto

Paula: Sabés que no tuve la oportunidad de conocer a mis abuelos paternos, y en cierto lugar, ellos ocuparon ese espacio en mi vida. Yo también sufrí mucho lo que pasó.

Pedro: Perdóname, no sabía que había sido así.

Paula: Esta todo bien. Amigos?

Pedro: Amigos



Ambos se abrazaron y se quedaron hablando como dos amigos lo hacen. Hasta que sin saberlo, Pedro dio en un lugar que lo involucraba.



Pedro: Te puedo hacer una pregunta Pau? (ahora estaba el acostado en la cama-por su rodilla- y Paula sentada en la silla de la PC)

Paula: Si, claro

Pedro: Porque te fuiste estos días a la costa?

Paula: (sorprendida por la pregunta y sin saber que contestar, claro está que se fue por él, pero eso Pedro sí debía recordar solo) Ehh

Pedro: Dale Pau, somos amigos o no?

Paula: Si, pero

Pedro: No me digas nada, un chico

Paula: (mirando el suelo) Si

Pedro: Que te hizo?

Paula: No importa, podemos no hablar de esto?

Pedro: Lo veo y te juro que lo mato

Paula: Pedro, por favor

Pedro: Esta bien, pero sabé que aunque este así de la pierna si lo veo lo mato.

Paula: Gracias



Y así siguieron hablando de diferentes temas, la facultad, la pierna de Pedro, cuando sería la operación. 

Varios temas fueron tratados hasta que Horacio fue el encargado de gritar “Está el asado” y todos salieron corriendo hacia el quincho.

Claro está que Pedro no podía correr, y hasta debía aún ponerse la rodillera.

Tras varias discusiones entre risas, dado que Paula quería ayudar a Pedro a ponerse la rodillera y el le decía que valla, que ahora llamaba a su mamá, la rubia logró ponerle la rodillera y ayudarlo a bajar.

Cuando todos los vieron juntos, se quedaron asombrados, dado que no sabían que iban a hablar ni nada por el estilo.



Horacio: Que liunda sorpresa verlos juntos (sonriendo)

Pedro: Y si, tenía que disculparme

Luciana: Me alegro que recapacitaras hermanito

Fede y Gonza: Que pollerudo que sos, seguro te lo dijo ella (por Luciana)

Pedro: No, posta que ir al psicólogo me está ayudadno a darme cuanta de muchas cosas y a recordar otras

Ana y Alejandra: (sonriendo) No me digas que recordaste? (haciendo alusión a su relación con Paula)

Pedro: Que tenía que recordar?



Fue en ese momento que todos miraron mal a las madres de las familias, pero Pedro no se quedó ahí




Pedro:…




Hola a todos! Acá les dejo un nuevo capítulo de la nove! Espero que les guste!
Perdón por no estar subiendo, pero la facu me está consumiendo. Espero y creo que en una semana esto termina! Por lo pronto, les digo que mañana subo y que el finde me voy, asique imposible subir!
Por favor comenten acá con nombre o anónimos o en @AmorPauliter2
Beso grande
Vero

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